La tenacidad, entrega, perseverancia y mas ganas del LAGUNA, unido a un arbitraje sibilino, fueron demasiado bagaje en contra para un TENISCA descafeinado. El inicio fue optimo, pero quizás demasiado pronto. Al minuto de juego, Rayco puso una falta magistral en la cabeza de Dani López, el portero se la rechazó y Simón, atento, mandó a la red.
Los locales lo acusaron, y los merengues, con Silvano y Rayco por delante de la linea de cuatro conformada por Alex Sánhez, Oliver, Adonay y Riki, y teniendo en Simón, Juanda y Dani López el complemento para emparentar con el estilete Memo, intentaron llegar a la contra. No es que generaran ocasiones claras, bueno...si, una. Dani se la fabricó, pero cuando se quedaba solo ante el portero local el linier y el árbitro se la desbarataron señalandole un fuera de juego que solamente vieron ellos.
A partir de la media hora, el LAGUNA, se desperezó. Tuvieron mas el balón y, aunque sin ocasiones claras, frenaron las salidas del TENISCA...y dominaron la posesión.
Al descanso se llegó con un buen resultado, una buena media hora, y el apoyo de los aficionados blancos en la grada. Pintaba bien.
En la salida del descanso, el TENISCA se hizo el "hara-kiri". El equipo de Vales, que hasta la fecha habia sido muy sólido, sin complacencia de ningun tipo al rival, se las concedió al LAGUNA.
Se metió en las narices de su portero, se desordenó, se partió...e intentaba salir a la contra con demasiadas prisas. No leyó bien el partido, no supo retener el balón lo suficiente para equilibrar su dibujo, y lo terminó pagando. Los "morados" hicieron lo que establece el catón del fútbol cuando pierdes en casa ante un equipo superior. Esto es, desde la sencillez en la concepción del juego: zafarrancho, agresividad, rapidez y m.... el último.
Ciertamente, tampoco generaban ocasiones de gol los de la "Manzanilla". Pero claro, en esas estaban, se perfilaba el minuto 20 de la segunda mitad...y el árbitro "les echó una mano". Óliver, fue claramente obstaculizado en el área chica, antes que remacharan a la red el gol del empate.
Ellos siguieron envalentonados mientras el TENISCA permanecía errático y sin vigor. Vales lo intentó moviendo piezas. Primero entro Adrián Gutierrez, y salió del campo Simón. El "portuense", criado y ensolerado en La Victoria, intercambió la posición con Daní López. A continuación lo hizo Jordan por Memo y se situó en el doble pivote con Silvano para que Rayco adelantara la posición, y mandando a Adrián a la punta, punta.
Cuando intentaba acomodarse a la nueva situación llegó el mazazo para el cuadro "merengue". Pablo Trabado, para regocijo de su padre - el Dr. Trabado, palmero...y "mensajerista" de pro -, recibe en el vértice del área, solo, tan solo, que tiene tiempo de levantar la cabeza y trazar su chut de rosca. 2-0 y se ACABÓ LO QUE SE DABA. Entre que los locales se defendieron muy bien poniendo una defensa de cinco, el arbitraje les "ayudaba" permitiendo sus perdidas de tiempo y sus enfollonamientos, y al TENISCA le sobrepasaba la ansiedad y la falta de ideas, no había lugar a la remontada ni cosa que se parezca.
Lectura a extrapolar de esta derrota: no hay rival pequeño, nadie te regala nada - y menos los árbitros fuera de casa -,...y se hace necesaria la recuperación de la humildad para seguir siendo sólidos.
J.H.
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