Antes de entrar en consideraciones...resulta que me GUSTÓ el TIJARAFE. ¿Por su exquisitez futbolística? Va a ser que no. Me encantó por su propuesta.
Desde el gran sostén defensivo, basado en la solidez de Yeray (un titán), la elegancia de Iván, y sin el desmerecimiento de Nany y Aaron; el ancla perfecto por delante encarnado en la figura de Nauzet, tan "pesado" en lo físico como descomunal en su juego de posición para medir los tiempos que le convenía a los suyos; el soporte del trabajo hormiguita de presión y ayudas de Pedro y Andrés; el enganche de precisión, brillantez, y mas cosas, de Chema...hasta el incisivo - y decisivo al final - Borja, y el "diferente" Miguel. Diferente, por su genialidad.
La obsesión del banquillo "tijarafero" era tan simple y sencilla como necesaria. Mantenimiento del orden en todas las lineas y la máxima unión posible entre ellas.
Cuando no se consiguió esto resultó vulnerable. Menos mal que solamente fue en un par de ocasiones. Una, al poco de empezar, al desajustarse la presión del medio y la posición de Nany, pero sin consecuencias...y la segunda, que si determinó el gol del empate de los locales. Juan Jesús pifió en una salida por alto, el CHARCO DEL PINO se creció, y un minuto después, un fallo de marca dejó a uno de ellos solo - da igual quien - para remachar en el área chica.
Antes de esto, y en la primera mitad, el TIJARAFE se había adelantado en el marcador. Aaron - ¿ves como hablo bien de ti? - pugnó y jugó muy bien un balón en la linea de fondo, Chema la puso...y el habilidoso Migue la "metió" por bajo. Claro que, antes, Borja - ¡como no! - falló solo ante el portero local al querer ajustar demasiado. Cuando el tiempo estaba cumplido Nauzet estuvo a punto de hacer gol en un saque de falta a "49 metros" de la portería.
La salida del segundo tiempo presumía a un TIJARAFE mas defensivo. El comentario de los "entendidos" era que se metería en su campo a defender con cambio de dibujo incluido. Pues no acertaron. No. El equipo siguió buscando gol, y los cambios - Diego, Vianney - siempre fueron ofensivos y creativos. El de Tachín fue mas testimonial y de perdida de tiempo.
De esa guisa, y cuando se entraba en la recta final, Nauzet se adueña de un balón en el medio, avanza, otea, escudriña, mide y...con guante de seda se la da a Borja por dentro para que sentencie el encuentro. El merito del "bagañete" estuvo en saber desmarcarse a la espalda de la defensa y no precipitarse a la salida del cancerbero.
Nadie sabe cual va a ser el desenlace de aquí al final, pero Marcos Giovanni ya ha puesto su pica en flandes. Bien...bien por el TIJARAFE. Que continúe.
J.H.

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